Querid@ amig@,

Hoy 10 de septiembre de 2050 te escribo esta carta para contarte cómo han cambiado las cosas. Parece que hayan pasado diez siglos y sin embargo solamente han pasado unos pocos años. Es lo que tiene la tecnología.

Hace varios años que deje mi papel de responsabilidad en mi organización, y desde entonces tengo la suerte de poder elegir los proyectos en los que me quiero implicar. En Europa podemos elegir cuándo y cómo trabajamos; las máquinas hacen parte de nuestro trabajo y el sueldo que ofrece el estado para todos nos permite vivir sin trabajar; el trabajo son extras a ese salario básico fijo.

También hace varios años decidimos mudarnos a uno de esos pueblos rurales en los que se estuvo trabajando para regenerarlos y que hoy en día son maravillosos acumuladores de biodiversidad y captadores de CO2 ¡es increíble ver como los animales se han reproducido en sus hábitats naturales, incluso algunas especies que casi perdemos en aquellos años oscuros!

El camino no ha sido fácil…tuvimos una época realmente muy revuelta desde la pandemia del 2020 hasta el 2030. Guerras, efectos extremos en el clima, refugiados climáticos…Hubo muchas guerras, muertes y destrucción durante varios años. Pero cuando creíamos que todo estaba perdido aquell@s que llevábamos trabajando muchos años con honestidad y autenticidad en la creación de un mundo mejor resurgimos con todos aquell@s que se dieron cuenta de que no había atajos y que era el único camino, o ponerse manos a la obra o perderlo completamente todo.

Y nos pusimos a trabajar junt@s para conseguir devolver a esa tierra que le habíamos robado todo, su propia dignidad y la tierra respondió porque es su propia naturaleza. La tecnología nos ayudó por un lado con los datos y por otro con las máquinas a reconstruir lo dañado.

Hemos aprendido en este tiempo que lo que que te hago a ti me viene devuelto, por lo que mejor actuar bien para que lo que me vuelva sea positivo.

La tendencia social y política tiene que ver con la autorresponsabilidad. Como la situación económica explotó y nos quedamos sin nada, el dinero ya no está en unos pocas manos, está repartido. Entendemos mucho mejor como funciona esta herramienta y solamente lo utilizamos para potenciar negocios que devuelven a la tierra más de lo que han cogido, ya sean físicos o virtuales; no puede existir un negocio que no aporte a la tierra y a los seres vivos, lo prohibimos por ley.

Nuestro ritmo ha bajado, aquella sobreestimulación que nos producían las redes sociales nos llevó al límite y aprendimos, gracias a muchos profesionales del bienestar, a estar mejor con nosotr@s mism@s. Hemos aprendido que el lujo es el tiempo y lo utilizamos mucho mejor. Disfrutamos más, comemos mejor, vivimos mejor y desarrollamos mucho más nuestra capacidad de aprendizaje.

A la hora de vestirnos tenemos diferentes opciones. Contamos con impresoras 3D comunitarias con las que nos podemos imprimir muchos modelos de diferentes artistas y diseñador@s que están online o los nuestros propios; la diversidad y creatividad es increíble. Apostamos por expresarnos con nuestra ropa y es realmente una alegría para los ojos el desfile por la calle…algunos vestidos no son muy afortunados, pero incluso así la diversidad te invita a conocer y aprender de los demás, estamos aprendiendo a conocernos mejor sin prejuicios.

Los tejidos también se producen de manera local casi siempre con residuos orgánicos y estas prendas que se realizan luego las utilizamos como compostaje para los cultivos que tenemos alrededor.

Entre nuestras tareas también dedicamos mucho tiempo al desarrollo de propias habilidades. Sabemos mucho mejor cómo desarrollar nuestra expresividad a través de diferentes artes y también valoramos más lo que otros artesanos y artistas desarrollan. Muchas de estas actividades se hacen en colectivo, y nos sentimos menos sol@s.

Aquel modelo de la ropa rápida y barata sucumbió unos años antes del 2030 cuando entendimos dónde nos estaba llevando. Tenemos mucha menos ropa pero nos vestimos mucho mejor con mucha más calidad y mucho más equilibrio con nuestro entorno.

Aunque queda mucho por hacer porque el sistema no es perfecto, en general creo que hemos ganado mucho después de aquellos años tan complicados donde parecía que todo era negro. Vivimos en una época de evolución y de bienestar sin sobre excesos.

Muchos países siguen en esta evolución, algunos aún no tienen ese sueldo básico que te mencionaba al principio, pero parece que es la tendencia y con todo, en general, creo que vamos por el buen camino.

workshop imagina_moda circular

 

Esta carta es uno de los ejercicios realizados en el workshop «Imaginando y creando el futuro de la moda circular inclusiva» organizado por Copernicus Institute of Sustainable Development para identificar los retos de la industria textil. Y que como se rigió por las Reglas Chatman House no podemos deciros de quien es, pero hemos querido compartir esta carta con tod@s vosotr@s ya que nos parece muy inspiradora y motivadora sobre los caminos que debemos tomar para evitar los grandes males de la humanidad y el medio ambiente hacia los que nos dirigimos si no hacemos algo ¡ya! para remediarlo, ¿no os parece?

Nos encantará leer tu comentario más abajo sobre lo que te ha parecido este escrito y recuerda que, si quieres formar parte de una moda con impacto positivo, desde Slow Fashion Next te ayudamos a través de nuestra formación.

*Imagen de portada de Prasanth Inturi en Pexels.

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