Traducido por el equipo de Slow Fashion Next

Las últimas semanas se ha comentado con fuerza la creación de un sello que acredita la ropa libre de explotación infantil: Child Labor Free.

A pesar de compartir el objetivo, haríamos bien en recordar que ya existe un movimiento que acredita la ropa libre de explotación infantil: el Comercio Justo y las organizaciones acreditadas por la WFTO. La ventaja de estas organizaciones es que pagando un sueldo digno a sus madres los niños pueden ir a la escuela en lugar de trabajar; es más, con la prima social que les aporta el Comercio Justo se dotan de servicios básicos como escuelas.

La parcialidad de muchos sellos hace que nos fijamos sólo en un solo aspecto del «consumo responsable»: es extraño, por ejemplo, que en muchos grupos de consumo tengamos chocolate ecológico que no garantiza un trato justo a los agricultores del sur, cuando el chocolate de Comercio Justo como la de Alternativa3 garantiza ambas cosas. Esta parcialidad facilita entregar criterios aislados de la Economía Solidaria a los intereses transnacionales, que los pueden utilizar en función de las modas y de la sensibilización de los clientes en cada momento y en cada tema.

Aprovechando el caos de certificaciones y la parcialidad de criterios, las multinacionales comienzan a apropiarse o crear sus propios sellos «sostenibles». Pero después de los grandes desastres de Rana Plaza, Ali Enterprise, Tazreen, etc. las iniciativas basadas en las auditorías sociales deberían quedar totalmente desacreditadas.

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Derrumbe del Rana Plaza en Dhaka, Bangladesh el 24 de abril de 2013 en el que 1.134 personas murieron y más de 2.500 resultaron heridas

Cuando las grandes multinacionales textiles empiecen a comercializar «Child Labor Free», recuerde que la auditoría «independiente» que las habrá certificado es Ernst & Young (EY), una de las cuatro grandes multinacionales auditoras y financieras del mundo junto con PricewaterhouseCoopers, Deloitte y KPMG. EY estuvo condenada por el Supremo a indemnizar a los mil afectados de la bancarrota de la cooperativa de viviendas PSV, al que debería haber avisado con sus informes de auditoría. Ahora está imputada por el «caso Gowex» y ha sido demandada por permitir el fraude contable de Lehman Brothers, entre otros casos.

¿Qué organizaciones de Comercio Justo venden ropa en Cataluña? Como mínimo Intermón Oxfam (con la marca Vera Luna) y la Fundación Vicente Ferrer, que acaba de conseguir en marzo la certificación de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, después de dos años demostrando sobre el terreno en la India el cumplimiento de todos los criterios del Comercio Justo en cada uno de los talleres donde trabajan unas 300 mujeres. También hay empresas que comercializan ropa de comercio justo, como Promoètic, y otros que lo hacen con otros criterios de la Economía Solidaria.

Más información: Cuaderno de Comercio justo. Monográfico sobre Textil
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Escrito por Tales Bastida, responsable de la campaña Somos Comercio Justo y Banca Ética (desde Slow Fashion Next nos hacemos eco).

Artículo original: PAMAPAM

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