«Consumo Responsable y Estilo Personal»

Cuando tenía 4 años me levantaba por la mañana y de pie en la cama le decía a mi madre: «No tengo nada que ponerme». Y mi madre día tras día me devolvía a la cruda realidad, que era que tenía que llevar el uniforme del colegio. Posiblemente si mi vida no hubiera girado después en torno de la moda, esta anécdota se nos habría olvidado, pero he sido diseñadora de moda durante casi 20 años en París y Madrid. Me he podido acordar una y mil veces de esta pequeña historia. Está claro que desde ya muy pequeña era importante para mí vestirme bien y ponerme guapa.

Me considero privilegiada porque he tenido trabajos fascinantes aunque complejos, por la dedicación que exigían y los viajes obligados. En estos años además he tenido la oportunidad de vivir la industria de la moda por dentro y a aprender a apreciar un buen diseño, un buen material, una buena caída. Paralelamente he visto cómo hemos pasado de una época, hace 20 años, cuando no cambiábamos tanto de atuendo, pero vestíamos bastante bien -con calidad y elegancia- a otra época, la actual, en la que tenemos los armarios a reventar y cambiamos mucho de ropa.

Es cierto pero vestimos en muchas ocasiones con trapillos mal confeccionados, a los que les salen bolas o se les retuercen las costuras después de un primer lavado. Esos trapillos tienen un impacto real en las vidas de los que los producen, como hemos aprendido estas últimas semanas con los sucesos en Bangladesh. Y tienen impactos también en el medio ambiente, así que indirectamente en nosotros y en nuestros hijos.

En China se sabe cuál es el color de moda en Occidente por el color con el que se tiñen los ríos cada temporada. El día en que diseñando una cazadora denim fui consciente de la cantidad de químicos que acabarían en el agua del río al lado de la fábrica, supe que tenía que hacer algo. No podía ser que la profesión que me había aportado tanto estuviera dañando algo prioritario para todos: la naturaleza. Ese día decidí que se puede producir y consumir de una manera diferente y encima ganar en estilo personal.

Y de eso hablaremos en estas entradas del blog. Iremos viendo todo lo que hay detrás de la ropa que consumimos y por qué es fundamental fomentar opciones más sostenibles. También veremos cómo comprar menos y vestir con más estilo, con ideas básicas como:

  • organizar bien nuestros armarios
  • sacarnos más partido
  • disfrutar la ropa que tenemos de nuevas maneras
  • optar por alternativas al consumo convencional de moda

También queremos animaros a ser consumidores activos:

  • Que les digáis a las marcas lo que queréis. En este sentido os animamos afirmar la campaña de Clean Clothes Campaing sobre la tragedia en Bangladesh
  • Que sigáis sus noticias en español en la web de SETEM o en Twitter a diario a través de los usuarios @SETEM_MCM, @setemcat y @SetemHegoHaizea

Ilustración: Ana Lage

Post publicado en el blog @alterconsumismo de elpaís.com

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