Autor:   El Equipo de Slow Fashion Next

Foto Portada: Campo de lino durante la cosecha

Un proyecto de lino oleaginoso para sostener la actividad agraria y activar cadenas de valor circulares en Gipuzkoa

LIHOA 2030 nace en Gipuzkoa a partir de una pregunta muy concreta: cómo sostener la actividad agraria en un territorio donde el abandono de parcelas y explotaciones se ha convertido en un problema estructural. La pérdida de agricultura activa no solo afecta a quienes trabajan la tierra, también transforma el paisaje, incrementa riesgos ambientales y debilita economías locales que durante décadas han estado ligadas al campo.

El proyecto propone trabajar sobre ese reto desde una experiencia práctica y situada: explorar la viabilidad del lino oleaginoso como cultivo adaptado al contexto atlántico y capaz de activar nuevas oportunidades económicas, ambientales y sociales. LIHOA 2030 no plantea un cambio radical de modelo, sino la incorporación de un cultivo complementario que aporte estabilidad, diversificación y sentido territorial.

El lino como punto de partida

El lino forma parte de la historia agrícola europea y ha tenido usos muy diversos a lo largo del tiempo. En el marco de LIHOA 2030, se aborda como un cultivo con potencial para integrarse en rotaciones agrarias existentes, mejorar el manejo del suelo y abrir la puerta a una cadena de valor más amplia. El proyecto analiza su comportamiento en parcelas reales de Gipuzkoa, observando su adaptación agronómica, su relación con el entorno y su impacto sobre la gestión cotidiana de las explotaciones.

La introducción del lino permite diversificar ingresos y reducir la dependencia de un único cultivo, un factor clave para mantener la viabilidad de muchas explotaciones. Al mismo tiempo, contribuye a que la tierra siga siendo trabajada y cuidada, algo fundamental para conservar el paisaje agrario y el equilibrio territorial.

Objetivos del proyecto LIHOA 2030

LIHOA 2030 se estructura en torno a varios objetivos interrelacionados. El primero consiste en validar la viabilidad agronómica y ambiental del lino oleaginoso en Gipuzkoa. Las parcelas piloto confirman que el cultivo se adapta a las condiciones edafoclimáticas del territorio y puede incorporarse en sistemas de baja intensidad compatibles con la agricultura local.

Otro objetivo central es contribuir a la mitigación del abandono agrario. La recuperación productiva de parcelas en riesgo y la mejora de la estabilidad económica de las explotaciones participantes refuerzan la continuidad del tejido agrario. Mantener la gestión activa del territorio también ayuda a preservar el mosaico agroforestal y a evitar los costes asociados a escenarios de inactividad prolongada.

El proyecto trabaja además en la activación de una cadena de valor circular vinculada al lino. Se analizan los distintos aprovechamientos del cultivo, semilla, aceite, fibra y subproductos, desde una lógica de valorización integral del recurso. Esta visión permite conectar el sector primario con la industria, la investigación y posibles aplicaciones técnicas, alimentarias o textiles.

Resultados y aprendizajes

Los resultados obtenidos muestran que el lino oleaginoso puede integrarse de forma viable en el contexto agrario guipuzcoano. Su incorporación en rotaciones contribuye al mantenimiento del suelo y a una gestión más equilibrada del territorio. La diversificación productiva aporta mayor estabilidad económica a las explotaciones y refuerza el papel del agricultor como gestor del paisaje.

Desde la perspectiva de la economía circular, LIHOA 2030 avanza en la valorización completa del cultivo. El aprovechamiento de todas sus fracciones reduce la generación de residuos y permite explorar usos industriales y técnicos de base biológica. Este enfoque favorece la sustitución progresiva de materias primas importadas o de origen fósil por recursos locales de origen agrícola.

El proyecto también genera conocimiento transferible. El análisis comparado con experiencias europeas, la identificación de brechas técnicas y organizativas y la definición de indicadores de sostenibilidad aportan una base sólida para orientar futuras fases de desarrollo. Esta etapa resulta clave para reducir incertidumbre y facilitar la toma de decisiones informadas.

Economía circular y soluciones basadas en la naturaleza

LIHOA 2030 se alinea con los principios de la economía circular, al maximizar el valor de los recursos locales y promover ciclos productivos más eficientes. El lino se concibe como un recurso integral que conecta producción primaria, transformación e innovación dentro del mismo territorio.

Al mismo tiempo, el proyecto encaja dentro del marco de las Soluciones Basadas en la Naturaleza, al abordar retos sociales y territoriales mediante procesos agronómicos sostenibles. El uso de rotaciones, la gestión activa del suelo y el mantenimiento de la cobertura vegetal contribuyen a la resiliencia del sistema agrario y a la conservación de la biodiversidad asociada a los paisajes cultivados.

En este marco, el lino oleaginoso se aborda también como una materia regenerativa, no solo por su origen vegetal, sino por su capacidad de formar parte de sistemas agrarios que cuidan el suelo, mantienen la actividad y refuerzan la relación entre producción y territorio. Al igual que ocurre con otras materias como la lana, cuando se gestiona desde criterios de manejo responsable y arraigo local, el material deja de ser un recurso extraído para convertirse en un elemento que sostiene ecosistemas productivos vivos. Esta mirada conecta con una reflexión más amplia que desde Slow Fashion Next venimos desarrollando sobre el papel de las materias regenerativas en la transformación de la industria textil y de la moda, y sobre cómo materiales bien gestionados pueden contribuir a pasar de un modelo contaminante y extractivo a otro con impacto positivo en el territorio, las comunidades y los ecosistemas. En ese sentido, LIHOA 2030 aporta una experiencia concreta que dialoga con esta visión más amplia.

Entidades implicadas en LIHOA 2030

LIHOA 2030 es un proyecto colaborativo que reúne a agentes del ámbito agrario, tecnológico y social. Entre las entidades participantes se encuentran Asmoz, Zubigune, Fundazioa, Sakona Komunitatea, Urkome y NBSC Climate. Esta combinación de perfiles permite trabajar el proyecto desde una mirada transversal, integrando conocimiento técnico, experiencia territorial y enfoque estratégico.

Colaboradores y financiadores

El proyecto cuenta con el apoyo y la financiación de la European Commission, el Gobierno Vasco y la PAC Euskadi. Esta colaboración refuerza la coherencia de LIHOA 2030 con las políticas europeas y autonómicas de desarrollo rural, bioeconomía y sostenibilidad territorial, y facilita que los aprendizajes del proyecto puedan trasladarse a otros contextos con características similares.

El papel de Slow Fashion Next

Desde Slow Fashion Next, el papel dentro de LIHOA 2030 se centra en acompañar el proyecto desde una visión sistémica. Conectar el sector agrario con la industria textil, analizar el potencial del lino desde la sostenibilidad y la cadena de valor, y contribuir a que la producción primaria dialogue con el diseño, la innovación y el mercado.

La motivación para formar parte de LIHOA 2030 parte de una idea clara: la transformación del sector textil comienza en el origen de los materiales. Las decisiones que se toman en el campo influyen directamente en el impacto ambiental, social y económico de toda la cadena. Trabajar desde el territorio permite abordar esa transformación con mayor coherencia y profundidad.

LIHOA 2030 muestra cómo la cooperación entre agentes, el conocimiento agronómico y una lectura atenta del contexto local pueden generar alternativas viables. El lino se convierte así en un hilo conductor que une agricultura, industria y territorio, y en una oportunidad para repensar el papel del sector primario dentro de los modelos productivos actuales.

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