Autor:   El Equipo de Slow Fashion Next

Foto Portada: Ilustración de microplásticos en torente sanguíneo

Lo que revela la ciencia sobre cómo la ropa deportiva poliéster afecta tu cuerpo desde la piel hasta la sangre

Una camiseta que pesa más de lo que imaginas

Cuando te pones una camiseta de poliéster para salir a correr, probablemente pienses en comodidad, transpirabilidad o innovación técnica. Lo que casi nunca imaginamos es que esa prenda puede estar liberando microplásticos invisibles y compuestos químicos dañinos que terminan en nuestra piel, en el agua que bebemos y en los ecosistemas marinos.

El consumo de ropa deportiva se ha disparado. Cada temporada vemos camisetas “ultraligeras”, leggings con “nueva tecnología de secado” o sudaderas “respirables”. Pero detrás de esa innovación, se esconde un coste silencioso: afecta a nuestra salud, a los ecosistemas y al equilibrio de los océanos.

el poliester genera microplasticos​

Ilustracion de Microfibras de poliéster bajo microscopio

Moda deportiva y sobreconsumo: la cara oculta

La ropa deportiva se ha convertido en una categoría de moda con vida propia. Lo que antes era una prenda funcional para entrenar, hoy es un objeto de consumo constante: camisetas técnicas para cada tipo de ejercicio, leggings de temporada, y lanzamientos que prometen innovación en cada costura. Este fenómeno responde menos a necesidades reales y más a una lógica de mercado impulsada por el fast fashion deportivo. Como explica Elisabet Silvestre, bióloga y experta en salud ambiental, “la ropa deportiva actual se produce y desecha a un ritmo insostenible, bajo materiales sintéticos que terminan afectando tanto al cuerpo como al medio ambiente.” Comprar más para rendir mejor se ha convertido en una narrativa dominante, pero detrás de esa promesa se esconde un sistema que incentiva el sobreconsumo y multiplica la exposición a fibras y químicos sintéticos.

Poliéster y sudor: un cóctel químico

El poliéster es un derivado del petróleo y no es neutro. Cuando sudamos, el calor y la humedad aumentan la liberación de sustancias químicas como ftalatos, bisfenoles y retardantes de llama. Según The Guardian, una investigación de la Universidad de Birmingham concluyó que la transpiración, especialmente su componente oleoso, puede favorecer que estos compuestos se difundan desde telas sintéticas como poliéster, nylon o spandex y sean absorbidos por la piel.

Lo que debería ser ropa pensada para mejorar nuestro rendimiento puede convertirse, sin que lo percibamos, en una vía directa de exposición a sustancias químicas con posibles efectos acumulativos a largo plazo.

Microplásticos en nuestro organismo

El doctor Nicolás Olea, catedrático de la Universidad de Granada y uno de los mayores expertos en disruptores endocrinos, advierte:

“Cada lavado de ropa deportiva libera miles de microfibras sintéticas. Pero lo que más nos preocupa es el contacto directo con la piel al sudar. Hoy sabemos que los microplásticos están presentes en la sangre, en pulmones e incluso en la placenta. Esto confirma que atraviesan barreras biológicas y pueden acumularse en tejidos.”

A esta preocupación se suma la advertencia de Elisabet Silvestre, bióloga y especialista en salud ambiental, quien recuerda que incluso las prendas recicladas no están libres de este problema:

“Una prenda de poliéster reciclado suelta más fibras microplásticas que una no reciclada; el prelavado favorece que se liberen aún más fibras.”

Esto revela una paradoja ambiental poco conocida: incluso cuando elegimos ropa hecha con poliéster reciclado, pensando que es la opción más responsable, podemos estar aumentando nuestra exposición a microplásticos.

Estos hallazgos confirman que el poliéster genera microplásticos tanto en el lavado como en el uso diario, afectando nuestra salud y los ecosistemas. En 2022, un estudio de la Vrije Universiteit Amsterdam detectó microplásticos en la sangre del 77 % de los participantes, señal clara de una exposición crónica y constante en la vida cotidiana.

Ropa deportiva poliéster

Una microfibra plástica encontrada en el aliento exhalado de un delfín mular es casi 14 veces más pequeña que un cabello humano y solo puede verse con un microscopio. Miranda Dziobak / College of Charleston, CC BY-SA

El impacto en los ecosistemas

El viaje de esas fibras no termina en nuestro cuerpo. Cada microplástico desprendido en la lavadora llega a ríos y océanos. Allí, peces, moluscos y aves marinas los ingieren, acumulando sustancias tóxicas que después pueden regresar a nuestra mesa. Según la International Union for Conservation of Nature (IUCN, 2017), el 35% de los microplásticos en los océanos proviene del lavado de textiles sintéticos, lo que convierte a la ropa deportiva en un actor silencioso pero clave en la contaminación marina.

¿Qué podemos hacer?

La respuesta no es sencilla, pero sí urgente. Reducir el sobreconsumo de ropa deportiva es el primer paso: comprar menos, elegir prendas duraderas y optar por materiales más responsables. A continuación te proponemos cuatro ejemplos inspiradores:

Houdini (Suecia)

  • Pioneros en circularidad: más del 85 % de su catálogo es circular (reparación, alquiler, reciclaje).
  • Desde 2018 todos sus materiales son reciclados, reciclables, biodegradables o certificados Bluesign.
  • Innovación técnica: el Power Air Houdi libera hasta 5 veces menos microfibras que los fleeces convencionales.
  • PFAS-free y con prendas que duran más de una década.

Blaugab (España)

  • Especialistas en ropa ética y ecológica para pieles sensibles, con algodón orgánico 100 % y lana merina responsable.
  • Sus marcas usan Certificaciones textiles como GOTS y OEKO-TEX.
  • También tienen en su catálogo productos sin tintes.
Houdini

Sudadera de Houdini de 100% merino wool 17,60µm que no libera microplásticos

Mover.eu (Suiza)

  • Única marca que fabrica ropa deportiva 100% libre de plásticos y PFAS.
  • Sustituye nylon y poliéster por fibras naturales como Ventile® y merino, manteniendo alto rendimiento técnico.
  • Validado en entornos extremos: su colección para SailGP fue la primera en demostrar que el deporte de élite puede ser plastic free.

Leser Yoga (España)

  • Marca vegana y local que utiliza tejidos con algas y zinc, además de algodón orgánico GOTS, para cuidar la piel.
  • Producción en talleres de cercanía, minimizando huella logística.
  • Filosofía integral: ropa deportiva que cuida tanto al cuerpo como al planeta.

Hacia un deporte más limpio y consciente

El poliéster se ha presentado como el aliado perfecto del rendimiento deportivo. Pero hoy sabemos que cada gota de sudor puede liberar sustancias químicas, cada lavado libera microplásticos y cada compra innecesaria alimenta un sistema insostenible.

La buena noticia es que existen alternativas sostenibles y de calidad. Marcas como Houdini, Blaugab, Mover y Leser demuestran que la ropa deportiva puede ser técnica, estética y, al mismo tiempo, respetuosa con nuestro cuerpo y con los ecosistemas.

Cada elección cuenta: lo invisible no es inofensivo. 💜

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