En una sociedad que se está acostumbrando al compromiso vía “like” o “corazones” resulta muy inspirador observar propuestas de moda cuya base es la vinculación real y no sólo discursiva a “cambiar el mundo”. La marca de joyería de autor colombiana, Mâkua Jewelry, se encuentra en esta línea debido a su trabajo con comunidades indígenas. Te invito a conocerla.
Joyas que nacen del trabajo comunitario
La artesanía indígena está llena de significados, ya que representa la cosmovisión de esos pueblos. María Paulina Arango, creadora de Mâkua Jewelry, lo tiene claro. Por ello se ha empeñado en unir esos mundos a través de joyas que toman como base las técnicas ancestrales de estas comunidades.
“Se pretende que una joya de Makua sea para toda la vida, que no ‘pase de moda’, que se pueda heredar a tus hijas o nietas. Además si contiene la historia de un país, de una comunidad indígena, se vuelve más valiosa aún, pues las piezas artesanales que fabrican las indígenas tienen siempre un sentido, nada es porque si y cada una tiene un contenido profundo en los colores y en las formas”, enfatiza.
El resultado de esta propuesta no es tan sólo bellas joyas, sino también la vinculación con alrededor de 60 mujeres de las comunidades Embera Chami, que elaboran las famosas cuentas de cristal bordado y los Kunas que fabrican las molas.
Este trabajo de preservar y rescate del patrimonio cultural se desarrolla bajo la lógica del comercio justo, entendiendo que en la medida que todos ganan, los beneficios trascienden lo monetario.
Por el momento Makua sueña con traspasar las fronteras y llevar su relato de identidad y riqueza cultural a otros territorios, siempre de la mano de las mujeres indígenas, el ADN de la marca.
(Fotos gentileza de Makua Jewelry)